El artista falleció a los 69 años en Comodoro Rivadavia. Referente ineludible del folclore mapuche-tehuelche, dejó una huella imborrable como músico, actor y militante cultural de los pueblos originarios.
La Patagonia argentina está de luto. En las últimas horas se confirmó el fallecimiento de Rubén Chauque, conocido universalmente como Rubén Patagonia, a los 69 años.
El artista se encontraba internado en Comodoro Rivadavia, su ciudad natal, dando batalla a un delicado cuadro de salud.
Su partida genera un vacío profundo en el mapa cultural argentino, especialmente en las provincias de Chubut y Río Negro, donde su figura era sinónimo de identidad, resistencia y dignidad.
Una vida dedicada a la raíz
Nacido el 2 de julio de 1956 en Comodoro Rivadavia, Rubén descendía de tehuelches y creció entre los paisajes de Cañadón Perdido y el barrio General Mosconi. Desde muy joven, comprendió que su misión trascendía lo puramente musical: su voz sería el vehículo para rescatar la memoria de los pueblos mapuche, aonikenk y selk’nam.
Si algo caracterizó a Rubén Patagonia fue su capacidad para derribar fronteras de género. Su autenticidad y la potencia de su mensaje le permitieron ganar el respeto de la escena del rock nacional. Compartió escenarios y grabaciones con leyendas como Divididos, Almafuerte, La Renga, Bersuit Vergarabat y Los Fabulosos Cadillacs.
Su amistad y trabajo conjunto con León Gieco, Víctor Heredia y Lito Vitale ayudaron a que el reclamo de los pueblos originarios llegara a los grandes escenarios del país, desde Cosquín hasta el Luna Park, siempre bajo la premisa de la hermandad y la justicia social.
Su imponente presencia física y su profunda expresividad lo llevaron también a la pantalla grande. En 1986 debutó en la aclamada "La película del rey", de Carlos Sorín. En su carrera actoral participó en Eterna sonrisa de Nueva Jersey junto al ganador del Oscar Daniel Day-Lewis. También en producciones internacionales de Italia y Francia.
En televisión, se destacó en la exitosa miniserie "El elegido", compartiendo elenco con figuras como Lito Cruz y Pablo Echarri.
Más allá de las luces, su mayor aporte reside en la educación y la militancia. En 1984 fundó el taller didáctico "Volver a Ser Uno", un espacio dedicado al rescate de las culturas nativas de la Patagonia para las nuevas generaciones.
Rubén Patagonia no fue solo un intérprete de canciones; fue un activista que utilizó el arte para denunciar las injusticias y celebrar la vida en la inmensidad del sur. Su legado queda en la tierra que tanto amó y en las voces de quienes, gracias a él, aprendieron a mirar hacia el sur con orgullo y respeto.