“Sacrificio de sangre” es la nueva producción nórdica de la plataforma. Un padre y su hijo, distanciados durante años, deben volver a trabajar juntos para investigar una serie de asesinatos contra policías.
Netflix sumó a su catálogo una nueva producción sueca que combina crimen, misterio y drama familiar. Se trata de Sacrificio de sangre, una serie de apenas cinco episodios que transcurre en Estocolmo y su archipiélago y que propone una investigación marcada por una serie de asesinatos contra agentes de la Policía.
La historia comienza con una situación que parece rutinaria. Dos policías reciben una denuncia por un allanamiento en una casa de veraneo ubicada en el archipiélago de Estocolmo. Cuando llegan al lugar no encuentran a nadie. Sin embargo, al día siguiente ambos aparecen muertos.
El caso rápidamente adquiere otra dimensión cuando comienzan a aparecer nuevos ataques y todo apunta a que los policías son el blanco de una serie de asesinatos.
La investigación queda en manos de Thomas Berg, un policía que deberá recurrir a una persona con la que mantiene una relación complicada: su padre, Alfred Berg, un detective retirado. Ambos personajes llegan al caso con una relación familiar deteriorada y años de resentimientos acumulados.
Sin embargo, la gravedad de los crímenes los obliga a dejar de lado sus diferencias y trabajar juntos. Alfred aporta su experiencia y sus conocimientos de una época diferente de la Policía, mientras que Thomas intenta avanzar con una investigación que cada vez pone en mayor riesgo a su propia familia.
Sacrificio de sangre fue creada por George Kay, conocido por su trabajo en producciones como Lupin, junto con Aron Levander y Emilie Robson.
La dirección estuvo a cargo de Kristoffer Nyholm, y el rodaje se realizó durante el verano de 2025 en distintas locaciones de Estocolmo y el archipiélago de la capital sueca.
El elenco también incluye a Electra Hallman, Alexander Abdallah, Henrik Norlén, Lisette T. Pagler, Magnus Krepper, Irina Björklund, Anders Mossling y Anna Maria Käll.