Los salarios de los ministros aumentaron hasta un 123% en pocos meses, mientras gremios denuncian una pérdida superior al 44% del poder adquisitivo en el empleo público.
Los salarios del gabinete del presidente Javier Milei experimentaron en los primeros meses de 2026 una fuerte recomposición que llevó a los ministros nacionales a duplicar sus ingresos y ubicarlos por encima de los $8 millones mensuales, según datos oficiales difundidos en medios nacionales.
De acuerdo con información publicada por La Nación y replicada por otros medios, los ministros pasaron de percibir $3.584.006 en diciembre a $7.129.501 en enero, con aumentos sucesivos que los llevarán a $7.902.331 en abril y a más de $8 millones en mayo.

La suba representa un incremento cercano al 123% en pocos meses, en el marco de un esquema que actualiza los salarios de la alta función pública en línea con las paritarias estatales.
El mismo proceso alcanzó a secretarios y subsecretarios, cuyos ingresos también registraron incrementos significativos, superando los $7 millones en el caso de los primeros.

En contraste, los sueldos del propio presidente y de la vicepresidenta se mantuvieron congelados desde el inicio de la gestión: Milei percibe $4.066.018 y Victoria Villarruel $3.764.821 mensuales.
La recomposición salarial del gabinete se formalizó a partir de un decreto que habilitó estos incrementos y los vinculó a la evolución de los acuerdos salariales del sector público nacional.
Sin embargo, la mejora en los ingresos de los altos funcionarios contrasta con la situación de los trabajadores estatales. Según denuncias de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el sector acumula una pérdida superior al 44% del poder adquisitivo durante la actual gestión, en un contexto de ajuste fiscal, despidos y paritarias por debajo de la inflación.
Así, mientras los salarios del gabinete muestran una rápida recuperación e incluso superan los niveles previos en términos nominales, los gremios estatales advierten sobre un escenario de fuerte atraso salarial en la base de la administración pública, lo que profundiza la tensión en torno a las paritarias y anticipa nuevos conflictos.