La CGT rechazó la modalidad virtual del encuentro de este viernes, reclamó nuevamente una discusión presencial y advirtió que no convalidará un "diálogo simulado"mientras el salario mínimo sigue por debajo de la línea de indigencia. El reclamo incluye un piso de $911.202 para septiembre y $993.300 para diciembre.
Duro comunicado emitido este viernes, el Consejo Directivo Nacional de la CGT cuestionó el funcionamiento del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil y advirtió que la central obrera no participará de lo que calificó como una "puesta en escena" del Gobierno nacional y fijó una exigencia concreta: que el SMVM alcance los $911.202 en septiembre y los $993.300 en diciembre de este año.
La declaración, publicada este viernes en que estaba prevista la reunión del Consejo: "La pérdida de poder adquisitivo del Salario Mínimo, Vital y Móvil y la creciente distancia entre su valor y los ingresos necesarios para afrontar las necesidades básicas de una familia trabajadora es un hecho que venimos reclamando hace años", señala el texto.
El reclamo central de la CGT apunta a la metodología del encuentro. Tal como había anticipado en los días previos, la central obrera exige que el Consejo del Salario se realice de manera presencial y no por videoconferencia, modalidad que fue ratificada por el Gobierno. "La escasa relevancia que impone el gobierno nacional en esta instancia queda expresada en la ausencia del titular de la Secretaría de Trabajo en la convocatoria. Un gesto vale más que mil palabras", disparó el comunicado, en alusión a la figura de Julio Cordero.
Con los números en la mano, la central sostuvo que "un salario mínimo no puede estar en menos de $911.202 y alcanzar los $993.300 en diciembre de este año". La cifra contrasta fuertemente con las ofertas empresariales, que el sindicalismo calificó como mínimo de insuficientes. De hecho, los dirigentes señalaron que los aumentos ofrecidos por la parte empleadora "hoy apenas alcanza para un kilo de pan" y que el Gobierno "viene avalando esa postura".
"Estos valores reflejan una realidad que venimos advirtiendo en cada convocatoria: el salario mínimo no puede consolidarse como un ingreso de pobreza", subraya el documento. La cifra reclamada, si bien está por debajo de la línea de pobreza estimada por el INDEC en $1.564.716, supera ampliamente el umbral de indigencia que el organismo fijó en $708.016, un dato que los dirigentes utilizan para graficar que el actual SMVM mantiene a los trabajadores en situación de extrema vulnerabilidad.
El reclamo de la CGT no es nuevo y trascendió las fronteras del país. En el comunicado, los dirigentes recordaron que ya denunciaron esta situación este año ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el marco de la 114° Conferencia Internacional del Trabajo. Según la central obrera, el propio organismo internacional instó al Gobierno argentino a adoptar "medidas para garantizar un diálogo social efectivo".
"Ese diálogo no puede reducirse al cumplimiento formal de una convocatoria: debe garantizar una instancia real de intercambio, negociación y búsqueda de consensos entre las partes", afirmaron desde la CGT. Asimismo, cuestionaron que las comisiones de Empleo, Productividad, Formación Profesional y Salario, que conforman el Consejo del SMVM, no se reúnan de manera presencial, argumentando que "no existe ningún impedimento que justifique sostener la modalidad virtual cuando están en juego los ingresos de millones de trabajadoras y trabajadores".
"En estas condiciones, la CGT no va a convalidar una puesta en escena del Gobierno, que no solo se aleja de la realidad que circunda al mundo de la producción y del trabajo, sino que descree de la posibilidad del diálogo constructivo", advirtió el comunicado, dejando abierta la puerta al conflicto si no hay una modificación en la actitud oficial.
Mientras el Gobierno insiste en minimizar el impacto del salario mínimo en el mercado laboral, según sus estimaciones, solo el 1% de los asalariados cobra por debajo de ese piso, la CGT sostiene que la discusión es de "semejante trascendencia" y que está en juego la dignidad de millones de trabajadores y la sostenibilidad de miles de unidades productivas.
"El conflicto no se evita: debe transitarse y resolverse para que no llegue al enfrentamiento", advirtió la central obrera, que dejó en claro que su negativa a convalidar el proceso no implica renunciar al diálogo, sino todo lo contrario: "Reclamamos un diálogo verdadero, con voluntad de negociación y propuestas que permitan a las trabajadoras y los trabajadores vivir dignamente".
El comunicado finaliza con una reflexión de fondo sobre el modelo económico y social."Una economía debe tener al ser humano en el centro de su objetivo. Hoy ha pasado a ser solo un engranaje para generar más renta", sentenció la CGT, reclamando volver al "principio de justicia social" que, a su criterio, el Gobierno ha abandonado.-