Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.
Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió este domingo el este de Japón, incluida Tokio, donde dejó decenas de heridos y provocó afectaciones ferroviarias.
El terremoto tuvo como epicentro el sur de la prefectura de Ibaraki, y se registraron fuertes sacudidas de hasta nivel 5 inferior de intensidad sísmica en los 23 distritos de Tokio y en las prefecturas de Ibaraki, Saitama y Chiba”, dijo la primera ministra, Sanae Takaichi.
El temblor, originado en el sur de Ibaraki, tuvo una profundidad de 68 kilómetros. La empresa de transportes JR East informó en su sitio web de retrasos y suspensiones temporales en varias líneas del área metropolitana mientras se realizaban inspecciones tras el sismo.
La Autoridad de Regulación Nuclear indicó que no se detectaron anomalías en la central de Tokai No. 2, en Ibaraki, mientras que la compañía eléctrica TEPCO señaló que no se habían confirmado impactos en sus principales instalaciones.
La JMA pidió mantener la precaución ante la posibilidad de un terremoto de intensidad similar en el transcurso de la siguiente semana, especialmente en los próximos dos o tres días.