Una barrera natural contra los alacranes. Conocé cuál es el mejor lugar para ubicarlas en tu casa y qué otras medidas conviene tomar para prevenir su ingreso.
La presencia de alacranes en viviendas suele aumentar durante las épocas de calor y en zonas donde abundan los espacios verdes o terrenos baldíos. Frente a este problema, muchas personas recurren a alternativas naturales para intentar mantenerlos alejados. Entre las opciones más populares se encuentran la lavanda, la menta y la ruda, tres plantas aromáticas que, por el olor que desprenden, son utilizadas como una barrera complementaria para dificultar el ingreso de estos arácnidos.
La lavanda es considerada una de las especies más recomendadas para este fin. Lo ideal es colocarla en la entrada de la casa, junto a puertas, ventanas, balcones o galerías, ya que necesita varias horas de sol y un suelo con buen drenaje. En los sectores donde no puede cultivarse, como placares o zapateros, algunas personas optan por utilizar flores secas en pequeñas bolsas de tela para mantener su aroma en espacios cerrados.
La menta, en cambio, se adapta mejor a los ambientes húmedos y con semisombra. Por eso se recomienda ubicar macetas en cocinas, baños, lavaderos, patios de servicio o cerca de desagües, lugares donde los alacranes pueden encontrar refugio. Como sus raíces se expanden con rapidez, conviene cultivarla siempre en macetas para evitar que invada otros sectores del jardín.
La ruda también es una de las plantas más utilizadas como repelente natural. Su mejor ubicación es en los perímetros del terreno, junto a muros, cercos o tapias, especialmente si lindan con terrenos con maleza. Los especialistas recomiendan manipularla con cuidado y utilizar guantes durante la poda o el trasplante, ya que su savia puede provocar irritaciones en la piel cuando entra en contacto con la luz solar.
De todos modos, estas plantas no garantizan por sí solas que los alacranes no ingresen a una vivienda. Los expertos coinciden en que su uso debe complementarse con medidas de prevención comprobadas, como sellar grietas y rendijas, colocar mosquiteros, mantener limpios patios y jardines, retirar escombros, leña y materiales acumulados, y controlar la presencia de insectos, que constituyen el principal alimento de los escorpiones. De esta manera, la combinación de barreras físicas, higiene y plantas aromáticas ofrece una estrategia más efectiva para reducir el riesgo de encontrar alacranes dentro del hogar. -