El Gobierno nacional dispuso la disolución del Instituto Nacional de Alimentos (INAL): centralizará registros y fiscalización en el SENASA y le asignará a Salud la definición de las políticas alimentarias.
El Gobierno nacional resolvió una profunda reestructuración en la fiscalización de productos de consumo masivo en todo el país. A través del Decreto N° 697/2026, publicado en el Boletín Oficial, la administración central dispuso la disolución formal del Instituto Nacional de Alimentos (INAL) y la redistribución de sus competencias operativas y sanitarias entre dos entidades clave: el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el Ministerio de Salud de la Nación.
La reforma busca separar de manera tajante el control operativo de la política de salud, eliminando duplicaciones burocráticas e inspecciones redundantes.
El SENASA asumirá la totalidad del registro, control y fiscalización de los alimentos e importaciones, aprovechando su infraestructura territorial, laboratorios y cuerpo de inspectores a nivel nacional.