Una mujer australiana dio a luz a cuatrillizas idénticas concebidas de forma natural, un caso con una probabilidad de 1 en 15 millones. Emily, Harriet, Alexa y Catherine nacieron por cesárea a las 28 semanas de gestación.
El Hospital Real de Brisbane y de la Mujer fue escenario de un nacimiento extraordinario: Jenitar Na’amoana, una australiana de 34 años, dio a luz a cuatrillizas idénticas concebidas de manera natural, un fenómeno que, según los especialistas, ocurre en apenas uno de cada 15 millones de embarazos.
Las cuatro niñas —Emily, Harriet, Catherine y Alexa— nacieron por cecsarea el 14 de julio, cuando la gestación llevaba 28 semanas y cuatro días. El embarazo fue considerado de “riesgo extremadamente alto” y requirió internación y monitoreo constante desde la semana 25.
Jenitar Na’amoana, la madre de cuatrillizos idénticos, dice que el embarazo fue “un gran milagro”.
“Cada día que nuestros bebés milagro crecen fuertes es otra oración respondida”, publicó la mujer en redes, junto con una foto de una de las manitas del bebé agarrando su dedo.
“Los queremos más de lo que las palabras pueden expresar, mis bebés milagro”, cerró
La doctora Alexa Bendall, obstetra y especialista en medicina materno-fetal, acompañó a Na’amoana desde el inicio del embarazo.
Según explicó, las cuatrillizas son monocigóticas: se originaron a partir de un solo óvulo fecundado que se dividió en cuatro, compartiendo la misma placenta, algo que calificó como “inaudito”.
“Siempre dijimos que si lográbamos que llegara a las 28 semanas, estaríamos haciendo un buen trabajo”, contó Bendall. Finalmente, las niñas nacieron sanas y permanecen en la unidad de cuidados intensivos neonatales, donde evolucionan favorablemente.
En agradecimiento, una de las bebés fue nombrada Alexa, en honor a la médica que acompañó a la familia durante todo el proceso. “Es un hermoso homenaje”, destacó la profesional.
La llegada de las cuatrillizas implicó un desafío logístico para la familia, que ahora suma ocho hijos. Para afrontar la nueva realidad, Na’amoana lanzó una campaña de recaudación de fondos con el objetivo de comprar una furgoneta de al menos diez asientos.
En el mensaje de la campaña, que ya superó los US$25.000 en donaciones, la madre expresó: “Nuestros cuatro preciosos milagros han llegado sanos y salvos, y aunque nuestros corazones rebosan de gratitud, la realidad de cuidar a cuatro recién nacidas a la vez nos ha traído desafíos que nunca hubiéramos imaginado”.
Los nacimientos de cuatrillizos concebidos de forma natural son extremadamente poco frecuentes: los médicos estiman que la probabilidad es de una entre 700.000. Pero que sean idénticos y compartan la misma placenta es todavía más inusual, lo que convierte a este caso en un verdadero hito para la medicina australiana.
Tanto la madre como las bebés continúan bajo observación, mientras la familia se prepara para una nueva etapa con ocho hijos y una historia que sorprendió al mundo.-